Cómo diseñar un plan de carrera

Plan de carrera profesional

No es una buena idea dejar que el azar decida cómo va a ser tu carrera profesional. Si sos de los que, al mirar atrás dentro de unos años, con los sesenta y tantos ya cumplidos, no quieren decepcionarse por lo que hubieran podido hacer y no hicieron, AHORA es el momento de diseñar tu plan de carrera. Este mapa es una prioridad y te ayudará a ir avanzando de manera correcta en tus diferentes búsquedas de trabajo.

Un plan de carrera se trata nada más y nada menos de una estrategia pensada con perspectiva que hace referencia hacia dónde te querés mover a lo largo de tu vida profesional. Esto aplica de igual modo, si se trata de dirigir el mundo o de mantenerse haciendo lo que uno ya hace, pero en una empresa mejor o que integre un sector diferente. Lo importante es detectar qué es lo qué se quiere para el futuro, cuáles son los pasos para conseguirlo y darlos.

Tenerlo pensado y perfilado te ayudará a destacar un propósito y a poder mantener el control del camino que quieras seguir. Eso no quiere decir que una vez definido sea inquebrantable.

Un plan de carrera debe estar vivo e ir adaptándose a los cambios de dirección que acontecen en la vida.

Además, dependerá mucho del momento en el que realices el primer diseño. En efecto, no es lo mismo lo que uno se imagina recién recibido, a cuando ya lleva siete años dentro del mercado laboral. Esto se debe a que uno ha ejercido diferentes funciones y sabe qué le gusta y en qué se desempeña mejor.

Cómo preparar un plan de carrera: algunos consejos

Estos son los primeros consejos que deberás tener en cuenta para desarrollar tu plan de carrera:

1. El objetivo final es el principio

• Pensá, escribí o create un panel visual que responda a la siguiente pregunta: “¿Dónde me gustaría verme cuando pienso en mí como profesional?”. Podés empezar soñando, pero cuanto más realista seas, más factible de realizar y más fácil de cumplir será tu plan de carrera. Esto implica que si no tenés como cualidad la creatividad, por más que te empeñes, será mejor que no te pongas como meta ser escritor o trabajar de copy en una agencia de publicidad, por ejemplo. Sin embargo, esa información te puede servir para determinar el sector en el que te gustaría trabajar, con un puesto que coincida con tus características profesionales.

Para determinar cuáles son esas características, tendrás que tener en cuenta: las cosas que consiguen motivarte, tus habilidades, valores, fortalezas, debilidades, ambiciones, oportunidades y, por supuesto, tu personalidad.
• También, debés tener en cuenta en la definición de tu plan qué querés hacer en el tiempo en el que no estás trabajando y, si tu perfil profesional deseado te lo permitirá.
• Tus objetivos y el porqué vas a apostarlo todo a tu plan son clave para que no desfallezcas. Has de tenerlos claros y deben ser alcanzables.

2. ¿Cuáles son tus motivaciones?

No debés pasar por alto entender y creerte los beneficios del diseño de tu plan. Un ejemplo de ellos puede ser: un buen sueldo, tiempo libre, participar de los beneficios de la compañía u obtener acciones, entre otras cosas. Pero también hay una serie de beneficios intrínsecos que son igual de importantes y que también tenés que priorizar: aprendizaje, desarrollo profesional, realizar un trabajo significativo por alguna razón o incluso poder asegurarse unas palabras de elogio. Para realizar un buen ejercicio en este punto, podrías hacer una lista de tres columnas con los epígrafes: “esencial”, “interesante”, “beneficios”.

3. Una vez más, define tus fortalezas y debilidades

Parece tedioso, pero puede llegar a ser divertido. Para detectar tus fortalezas, piensa en aquellas características que te iluminan y te dan energía. Del mismo modo, las debilidades (y no estamos hablando de “limitaciones”) son aquellas tareas que, al realizarlas, sentís que te quitan las energías.

Una manera muy efectiva de conocer tus fortalezas y debilidades a nivel profesional es utilizar el test de competencias que te proponemos en CompuTrabajo.

Recordá que las personas que consiguen el éxito son aquellas que se focalizan en sus fortalezas, pero a la vez son capaces de manejar sus debilidades.

4. Tomá nota de los éxitos que hayas conseguido en el pasado

Anotar cada logro que conseguís en el desempeño de tus tareas profesionales y también cómo te sentís al conseguirlos, te ayudará a llevar un registro de éxitos en el que basarte, no solo a la hora de actualizar tu CV, sino también para definir tu plan de carrera. Son importantes para detectar en qué tipo de trabajo te sentirás a gusto llevando a cabo éxitos similares. Pensá una cosa: el reclutador está buscando historias de éxito.

La manera de localizarlas en tu mente, si aún no llevás un registro de tus éxitos, es responderte a estas preguntas: “¿De qué manera has contribuido a las compañías para las que has trabajado?”; “¿Cuáles han sido tus iniciativas y qué resultado han tenido?”; “¿Eres un profesional clave?”.

5. Evaluá tu red de contactos

Tener una red de contactos potente es una herramienta indispensable para conseguir los objetivos a medio y largo plazo de tu plan de carrera; sobre todo, si quieres dar un cambio de dirección a tu perfil.

Analizá tu red de contactos, revisá tus posibles mentores, tus anteriores jefes y colegas, así como otras relaciones (familia, amigos y conocidos), que puedan ayudarte a acelerar tu carrera. Si te das cuenta de que no tenés ningún contacto cerca del puesto al que quieres acceder, crealo. Todo el mundo conoce a alguien que conoce a alguien. Aunque lo parezca, no es tan complicado.

Una de las pequeñas metas de tu plan debería ser adquirir un nuevo contacto al mes, con un peso relevante en tu plan de carrera.

Para ello, preguntate si asistes a eventos donde poder coincidir, si preparás bien dichos encuentros, si mantenés activas tus redes sociales fidelizando a tus contactos, si compartes antes que esperar solo recibir, etcétera.

6. Explora las nuevas tendencias profesionales y de formación

¿Hacia dónde va el mercado laboral de mi perfil? Esa es la pregunta que te debés hacer cada vez que revises tu plan y debería de ser al menos una vez al año. Analizá si se están requiriendo nuevas habilidades o formación, así como si se están abriendo nuevas salidas profesionales u oportunidades laborales en otros campos. Fijate también si algún otro perfil está invadiendo tu zona de trabajo y estudia de qué manera puede afectarte. Para ello, es importante que tengas detectados varios influencers o publicaciones sobre tu sector.

Te ayudarán mucho a realizar esta tarea los resúmenes de final de año y las tendencias del siguiente año que se suelen publicar en diciembre y enero.

7. Establece un sistema de metas a corto plazo

Podés dibujar tu plan como un camino con paradas y carteles con metas a los que quieras llegar antes de pasar al siguiente paso. Si sos menos visual, hacelo por escrito. Tenés que ser capaz de cumplir las metas pequeñas, para poder alcanzar las grandes. Y estas metas tienen que ser definidas como SMART Goals. No te olvides de medir si lo vas consiguiendo o no, por ejemplo, añadiendo un check delante de cada meta.

Metas a corto plazo:

  • Ampliar o mejora la educación (cursos, posgrados, etcétera)
  • Escalar en el sistema jerárquico (de mi empresa o en otras)
  • Aumentar mis responsabilidades
  • Mejorar mi sueldo y finanzas

Metas a largo plazo:

  • Llegar a ser director o incluso CEO
  • Desarrollar una segunda carrera profesional (como consultor, por ejemplo o en otro sector afín a mis hobbies)
  • Jubilarme bien antes de la edad establecida

Bien, llegamos al final de este artículo y esperamos que haya sido de tu agrado. Te invitamos a que sigas leyendo otro de los tantos artículos del blog de CompuTrabajo  o a que revises las ofertas de empleo que tenemos ahora disponibles.

Please follow and like us: