Hora de decir adiós a tu trabajo: redactá una buena carta de renuncia

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Tras buscar y encontrar un empleo que encaja mejor con tus necesidades actuales, ha llegado el momento de decir adiós a tu trabajo y comunicárselo a tu jefe.

Esto supone redactar una excelente carta de renuncia e intentar mantener una buena relación con la empresa, en el caso de que más adelante desees volver o colaborar con ellos.

Así, es posible dejar un empleo y que tus responsables sigan pensando que eres un buen profesional.

Lo mejor para todos

Es probable que te sientas mal por irte de la empresa. Si te han tratado bien, te han proporcionado un buen ambiente de trabajo y un lugar para crecer profesionalmente, esos sentimientos son comunes.

Sin embargo, a veces, el cambio es la única solución y es lo mejor para todas las partes. Si necesitás otras cosas que la empresa no puede darte, es mejor cambiar.

Ya sea un mejor salario, estar más cerca de tu hogar, flexibilidad horaria; o incluso, un ascenso profesional… Todos son indicativos de que ha llegado el momento de hacer el cambio.

¿Por qué es beneficioso para la compañía? Seguramente, se entristezcan o lamenten la perdida, pero un colaborador motivado y satisfecho es mucho más productivo. A la larga, permanecer en un empleo que ya no te da lo que necesitás acabaría siendo contraproducente también para la propia empresa.

Si hay una relación sana entre empleador y empleado, la empresa debe sentir alegría por tu crecimiento y mantener el contacto, porque la vida da muchas vueltas y nunca se sabe dónde terminaremos en un futuro.

Tené un plan

Para comunicárselo personalmente a tu jefe, es importante que tengas un plan. El momento y lugar deben ser los adecuados.

En tu discurso, destacá lo más positivo de tu paso por la empresa, los aprendizajes y los valores que apreciás de la organización. Podés justificar tu decisión al decir que es lo mejor para tu carrera.

Pensá de antemano qué mensaje buscás transmitir y tené preparadas algunas respuestas a preguntas que pueden surgir. Por ejemplo: ¿hay algo que la empresa pueda hacer para que te quedes?, ¿qué te motiva a realizar el cambio?, ¿creés que deberíamos mejorar algo de la empresa para retener al talento?…

Debés tener claro aquello que deseás responder y lo que prefieres reservarte solo para vos. Estamos seguros de que tus comentarios tienen buena intención e intentan ser positivos. Pero en ocasiones, el receptor no está dispuesto a escuchar y debés valorar en qué posición te deja y cómo se tomarán esa información.

Solo vos, que has convivido con ellos, sabes aquello que podés decir y lo que es mejor callar. Aunque dar feedback siempre es positivo para la empresa, ahí reside la línea de la diplomacia, para poder salir airoso de esa reunión.

En tu discurso, destacá lo más positivo de tu paso por la empresa: los aprendizajes y los valores que apreciás de la organización.

Pedí una reunión formal con tu superior para que pueda agendar un lugar y una hora para vos. Tené también en cuenta los días que necesitás para hacer el traspaso y empezar en el nuevo empleo en la fecha prevista.

En este caso, leé el contrato que tengas para ver cuántos días de preaviso se contemplan. De este modo, será mucho más sencillo y no habrá problemas administrativos.

Prepará mentalmente a quién se lo dirás después de tu líder. Seguramente, tengas que ir comunicándoselo a los compañeros; y también, a los clientes o profesionales externos con los que trabajes.

Importante: tu jefe debe ser el primer en saberlo. Evitá comentarlo con otros de forma personal hasta que la comunicación no sea oficial. Puede caerle mal enterarse por otros que pierde una pieza importante de su equipo.

El enojo es posible

No todo el mundo sabe procesar bien noticias que no se esperan. Aunque lo hayas hecho bien, es posible que tu jefe o el director de la empresa se moleste al considerarlo un abandono.

No podés responsabilizarte ni saber cómo actuarán los otros; así que simplemente preparate, por si eso sucede.

Normalmente, la gente es muy profesional y sabe que no es una cuestión personal. A  pesar de que hay organizaciones que consideran que la persona que se va es un traidor.

La reacción dice mucho más de la empresa que de vos. Por eso, en tal caso, recuerda cuál es tu objetivo, mantenete en el plano profesional y agradecé la oportunidad de todos modos.

Redactá tu carta de dimisión

Es esencial y necesario que tengas tu carta de dimisión preparada antes de hablar con tu superior. Así, una vez que tengas la reunión, podés enviársela a él y al área de Recursos Humanos.

Aquí, van algunos consejos:

  • La carta debe estar dirigida a tu empleador.
  • Debe expresar tu deseo de renunciar al empleo actual de forma explícita.
  • Es imprescindible que incluya la fecha exacta en la que se hará efectiva la renuncia.

Si la entregarás en mano, debe ser firmada por el receptor y deberás quedarte con una copia. En el caso de que la envíes por correo electrónico, no es necesario la firma o confirmación de su recepción.

La carta siempre debe mandarse tras la reunión; es decir, nunca antes de hablar con tu líder, porque puede ser una forma de comunicación muy hostil.

Diligente hasta el final

Es fundamental que una vez que se conozca tu decisión, mantengas una actitud cordial y seas eficiente con tus tareas.

Normalmente, tras conocer que alguien abandonará la empresa, el área de Recursos Humanos o tu superior te darán instrucciones para ir finalizando las tareas pendientes. Por consiguiente, irás creando una lista con tus obligaciones, para poder traspasarlas a la persona que te sustituya o al resto del equipo que las asuma.

Debemos pensar que la persona que se haga cargo de tus tareas debe aprender a hacerlo o tomar el mismo hábito que vos. Por ello, es mejor facilitar el aprendizaje de las tareas. Una forma de demostrarles respeto a tus compañeros o al futuro profesional que te reemplazará es agilizar ese traspaso con compromiso.  

A medida que se acerque el día, planeá escribir un email o nota de despedida para tus compañeros y agradeceles haber trabajado con ellos.

No te olvides que es importante tener una buena red de networking. Y en consecuencia, podrás mantenerte en contacto. Siempre es conveniente tener una relación fluida con otros profesionales, ya que nunca se sabe si se volverán a encontrar a nivel profesional.

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