4 nuevas tendencias sobre Employee Experience

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La recuperación económica hará que muchos colaboradores busquen nuevos empleos y oportunidades de crecimiento.

Este artículo tiene la intención de ayudar a los departamentos y profesionales de Recursos Humanos a atraer nuevos profesionales y fidelizar al talento dentro de su organización.

Muchos colaboradores trabajaron de más para poder sacar adelante la empresa en difíciles circunstancias. Ahora, es el momento de que la empresa cree un programa específico para la experiencia del empleado.

A pesar de que muchas organizaciones hicieron lo mejor posible durante la transición de la crisis sanitaria, es verdad que a veces, la percepción del colaborador suele discrepar de la empresa, a la hora de valorar las políticas implementadas.

Resiliencia de RR.HH.

Si hay un departamento que siempre se ha erigido como punto de unión entre la empresa y los empleados es el área de Recursos Humanos. Y la resiliencia es una de las habilidades más usadas en este departamento.

En el último año, han tenido que aplicar restricciones, crear procesos para el trabajo en remoto, informar del avance de la pandemia y los ajustes de la empresa…

La visibilidad dentro de la compañía ha crecido y se aprecia una mejora en la valoración de su trabajo a lo largo de este periodo de tiempo. Así, se percibe como una pieza clave de la organización; y en esta nueva etapa, debe demostrar de nuevo su valía en las estrategias de retención.

Sabemos que el cliente interno, es decir, los colaboradores, son el valor fundamental de las empresas. Sin la gente que forma parte de la organización, la compañía no existiría ni tampoco avanzaría.

Estas nuevas estrategias se basan en escuchar de forma activa a los colaboradores y conocer qué los mueve para seguir comprometidos con el proyecto actual.

Tendencia 1: salario emocional personalizado

La pandemia nos ha cambiado y ha puesto el foco en cosas realmente importantes. Muchos profesionales se cuestionaron si su trabajo les satisfacía y si su modo de vida se seguía ajustando a sus valores.

Los beneficios sociales son cada vez más importantes a la hora de plantear una buena Propuesta de Valor para el Empleado (EVP). Hoy en día, se premia la flexibilidad en el trabajo, el balance de vida, las herramientas para minimizar el malestar mental…

El salario emocional son todas aquellas retribuciones no económicas que el trabajador puede obtener de la empresa y cuyo objetivo es incentivarlo en su trabajo.

No todos los colaboradores valoran del mismo modo los beneficios. Por ese motivo, la personalización de un salario emocional puede ser la clave para retener y motivar al talento interno.

A los recién llegados, se les puede presentar un ejemplo de programa de beneficios; y aclararles que se ajustará a sus necesidades. Una buena manera de atraer talento es por medio de la personalización y la escucha activa de sus demandas.

El 97,60% de los empleados considera central disponer de un plan de beneficios, según el informe de Up Spain.

Tendencia 2: el empleado en el centro

La forma de tratar al colaborador determina la sostenibilidad del negocio. Debemos recordar que el talento es móvil. En efecto, si hay un éxodo de trabajadores, esta situación afectará el conocimiento y la eficiencia del equipo.

La humanización es parte de la labor diaria del área de RR.HH. Las personas deben sentirse importantes dentro de la organización, percibir que su labor, por pequeña que sea, tiene un propósito. Y a la vez, estar informadas de los resultados del avance del proyecto.

Hay empresas que son referentes en la gestión de personas y transmiten sus valores para destacar en un mercado competitivo; y alcanzar así sus objetivos empresariales.

Además del salario emocional, en esta tendencia, se encuentra el programa de reconocimiento, el pago por objetivos; e incluso, el hecho de plantear las acciones desde la perspectiva del colaborador, de cómo se siente y si se asume más carga de trabajo.

El uso de herramientas adecuadas para la consecución de objetivos forma parte de este punto. Si no se desea “quemar” al empleado, es necesario tener en cuenta cargas y tiempos de trabajo. Si hay un incremento de tareas, es esencial saber si se requiere más personal o invertir en programas que ayuden a las personas a cumplir con sus objetivos.

Tendencia 3: bienestar

Un trabajador que se siente valorado y cuidado es un colaborador satisfecho, eficiente y productivo. Es por esta razón, que cada vez más empresas apuestan por motivar y cuidar del empleado.

Los responsables de RR.HH. se encuentran delante del desafío de buscar nuevas fórmulas que les permitan aumentar la satisfacción y el bienestar de los colaboradores, como vías para incrementar la productividad y atraer o fidelizar al talento.

El término “bienestar laboral” es bastante reciente, pero muy conocido dentro del ámbito de los profesionales que están activos. Antes, eran más importantes la productividad y la eficiencia, que primaban por encima del bienestar del colaborador.

Sin embargo, tras la pandemia y al verse expuestos a situaciones de riesgo, los empleados reclaman programas que garanticen su salud física y mental. El 74,28% de los trabajadores declara seguir una rutina para cuidar de su salud física, nutricional o mental, según afirma LinkedIn.

Para las empresas, las soluciones de bienestar suponen una fórmula impecable para incrementar el rendimiento, mejorar el clima laboral y la percepción de los trabajadores.

Tendencia 4: comunicación interna e interdepartamental

La compañía es un ecosistema en el que conviven personas diferentes y con labores diversas. Para un correcto funcionamiento de esta diversidad que comparte proyectos, es necesario contar con una buena comunicación interna e interdepartamental.

La comunicación es central en cualquier ámbito; y sin ella, no podemos transmitir ideas, desafíos u objetivos. Si lo trasladamos al contexto empresarial, se convierte en un factor decisivo para una mejor comprensión de la visión de la empresa y del plan para alcanzar la meta.

Si en la década de los 90 se experimentó el auge de la comunicación externa y el marketing, actualmente, el desafío está en el interior. La información entre áreas debe ser fluida, transparente y transmitida al grupo de forma coherente.

La filosofía de una empresa también depende de la forma en la que se realiza la comunicación interna desde las partes interesadas.

Para ello, muchas empresas cuentan con canales oficiales de comunicación y programas de mensajería instantánea, para que los datos lleguen a las personas indicadas y que puedan realizar su trabajo.

Sin un buen entramado de comunicación, dos equipos pueden estar haciendo la misma tarea; o incluso peor, realizando labores opuestas, al no poner en común los objetivos de la compañía.

La comunicación interna aporta un valor incalculable para la mejora de la productividad, además de favorecer el trabajo en equipo y un buen ambiente laboral.

Ahora que ya conoces estas tendencias, es momento de ponerlas en acción en tu empresa.

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