5 lecciones de mal liderazgo que nos da el Profesor

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¿Has visto ya la Casa de Papel? Puede ser que como muchos, hayas devorado la última temporada y estés deseando ver la parte II de esta serie. Más allá del entretenimiento y que te replantees si es posible realizar un robo así, esta producción, de la mano de su personaje más inteligente, el Profesor, nos ofrece lecciones de liderazgo y errores comunes de mánager.

Un líder es una persona con una visión estratégica y que en su planificación, tiene en cuenta los posibles problemas que se presentarán y las reacciones y personalidades de sus colaboradores.

Aquí, van algunos ejemplos de mal liderazgo de este personaje. Si aún no has visto esta nueva temporada, te aconsejamos volver al artículo después, ya puede ser que te demos algún spoiler.

1. No contar el plan al resto

Aunque vemos muchas escenas en las que  el personaje interpretado por Álvaro Morte cuenta paso a paso qué van a hacer, en algún momento, su equipo no puede hacer nada hasta no recibir instrucciones. Esto genera que en cierta manera, realice un micromanagement y no comparta con el resto los planes salvavidas.

Sé que muchos de ustedes estarán defendiendo la inteligencia del Profesor; y aunque nosotros también pensemos que tiene una mente brillante, hay momentos en los que el equipo peligra porque no saben qué viene tras el último movimiento ejecutado.

En la quinta temporada, hay una frase que dice Tokyo, que manifiesta este mal liderazgo: “Es muy presuntuoso, por su parte, no haber pensado un plan B por si lo capturaban a él”.

De hecho, esto lo vimos también en la primera y segunda temporada, ya que la Inspectora Murillo casi lo atrapa en el desguace de autos.

Como líder, es importante que cada miembro del equipo sepa cuál es el objetivo y pueda ver la foto en su conjunto. Esto es esencial para no tener que revisar diariamente el trabajo; y al mismo tiempo, poder dar soporte cuando el líder no está.

En la quinta temporada, vemos cómo en la cama, le cuenta los planes a Lisboa. Está situacióne hace que finalmente cuando ella entra en el atraco, pueda manejar las situaciones sin poner en peligro el objetivo de la misión.

Si tenés un equipo, debés pensar en ello y ver si hay estrategias que no has compartido. O también, si no les has mostrado la fotografía general para que cada uno de ellos vea dónde encaja su trabajo y cómo está relacionado con el resto.

En efecto, hay que fomentar la corresponsabilidad para que el éxito no dependa solo de una mente pensante.

2. Las personalidades del equipo

Muchas veces, pensamos en el trabajo como algo aséptico, un conjunto de tareas sin tener en cuenta quién las lleva a cabo.

La banda de La Casa de Papel está confirmada epor personajes muy arquetípicos y con personalidades explosivas. Eso hace que a veces, el plan no vaya como debe ir por los problemas o las reacciones de alguno de ellos.

Podemos poner como ejemplo a Berlín, un mánager misógino y con tendencias suicidas. No tiene nada que perder; y al entrar en la Casa de la Moneda y Timbre, pierde el apoyo del equipo y eso suscita más problemas de los necesarios.

Con Tokyo, ocurre un poco lo mismo. Su carácter explosivo hace que reaccione sin pensar en las consecuencias, que actúe de forma irracional y ponga en peligro a los compañeros.

Este tipo de comportamientos se puede ver también en personas de nuestro equipo. Sabemos que esto es ficción y que las reacciones no suelen ser tan dramáticas. Sin embargo, es fundamental conocer cómo están las personas con las que  trabajamos y cómo reaccionan ante situaciones estresantes.

Si sabemos que hay colaboradores que no saben planificar o que necesitan reflexionar; o bien, trabajan en equipo de forma poco eficiente, todo esto debe estar en nuestra mente, a la hora de organizar el trabajo y las responsabilidades.

Así, cuando se realizan los reclutamientos, es esencial también saber qué personalidad tiene el candidato. Y para ello, podemos usar test psicométricos, como los que nos ofrece SherlockHR.

3. Escoger a los líderes del equipo

Personalmente, me sorprendió mucho las elecciones de líderes dentro de los atracos. En la primera parte de la serie, escoge a Berlín porque era el coautor y hermano del Profesor. ¿Es esto ético? ¿Era la persona más indicada?

En este caso, primó el conocimiento del plan por encima de la personalidad y las habilidades de liderazgo.

Pero parece que no aprendió de los errores. Y en la segunda parte, el elegido fue Palermo, que también tiene dificultades de relación y comunicación con el equipo, junto con problemas de autoconocimiento y no sabe manejar las discrepancias cuando surgen disputas.

Podríamos decir que es un líder poco democrático que usa la violencia y los insultos para que obedezcan.

Desde mi perspectiva, a hay una líder nata entre los personajes de esta ficción. Nairobi tiene el carisma y el foco perfecto para guiar al equipo.  En la segunda temporada de la serie, un rehén le dice que es la mejor jefa que ha tenido nunca; y eso francamente pone de manifiesto la realidad que viven muchos colaboradores.

Cuando tenemos un equipo, debemos saber medir sus habilidades de liderazgo y formarlos para ello. No todo el mundo tiene la capacidad de animar y convencer al resto para seguir un plan o no perder el eje de cada rol ante “picos de estrés”.

4. Subestimar a sus contrincantes

Puede ser que este haya sido el principal problema con la Detective Sierra. Seguramente, es muy aburrido ser el más listo de la habitación, pero el Profesor no entendió cómo era Sierra y cómo actuaba ante un conflicto de este estilo.

Algo parecido pasó con Murillo, cuando lo atrapó. Aunque como líder tiene muchos planes y herramientas para sacarlos adelante, no mide las respuestas del adversario.

Partimos de la premisa que en una empresa, no hay contrincantes. No obstante, cuando planteamos objetivos y acciones del departamento, pueden surgir voces discordantes o personas que planteen obstáculos.

A pesar de que  estemos convencidos de que conocemos los riesgos y tenemos un buen plan, debemos ver cómo reacciona el resto. Y a la vez, si nuestros “oponentes” tienen argumentos sólidos para poner trabas a la misión.

Las buenas ideas aparecen en cualquier conversación. Por eso, escuchá y prevé posibles obstáculos que puedan ir apareciendo. En ocasiones, creemos que son nuestros villanos, aunque en realidad, solo están velando por los intereses de la empresa.

No subestimes a tus “detectives”, ya que puede ser que eso conlleve el fracaso del plan.

5. Dar ejemplo de las lecciones

Y finalmente, es necesario que un líder actúe como él mismo predica y exige. Si les comunicás a tu equipo que no se enamoren, no caigas vos en lo mismo.

O si por ejemplo, les exigís que se jueguen la vida, vos deberías estar dispuesto a lo mismo. Hemos visto a lo largo de la cuarta temporada, cómo la muerte de Lisboa ponía en jaque un plan ejecutado por el resto.

Cuando somos líderes, debemos ser conscientes de que nuestras decisiones afectan al resto. Por ello, es central reflexionar y no actuar por impulso.

Del mismo modo que cuando el líder se queda fuera de la acción, es esperable que surjan dudas sobre su implicación y si pone en juego lo mismo que el resto.

Tras 5 temporadas, hemos visto que el Profesor se la juega. ero contradecime, si no es verdad, por que en la primera temporada, pensaste que para él, sería más fácil escapar y no estar fichado por la policía.

La implicación y el trabajo son un espejo: si lo veo en el resto, soy más propenso a hacerlo igual.

A pesar de estos 5 errores, encontramos en la Casa de Papel, buenos ejemplos de liderazgo. Y asimismo,, arquetipos que nos pueden ayudar a conocer mejor las reacciones de los profesionales que tenemos a nuestro cargo.

¿Quién está deseando ver cómo termina?

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