5 lecciones que aprendimos de “The Office” y de Michael Scott

the office

The Office es una serie de humor de la cadena NBC, basada en el día a día de una oficina liderada por Michael Scott. Es una especie de antítesis del mal líder, aunque él no lo sepa.

Esta serie de humor fue para muchos, una manera de evadirse, de ver reflejadas algunas prácticas diarias en su empresa, pero aun así dibujar una sonrisa.

Durante el conjunto de episodios, se pueden ver muchas prácticas tóxicas en relación con la gestión de talento, diversidad, innovación; e incluso, sobre la creatividad y el trabajo en equipo. Es un cuento donde la moraleja que enseña consiste en no replicar estas prácticas en tu empresa.

Actualmente, la serie está disponible en Netflix y ha dejado algunas lecciones que pueden implantarse en una organización para no caer en los errores del señor Scott.

Cabe recordar que Toby es la persona de RR.HH. y es el archienemigo de Michael. Toby es la parte racional de la empresa y la representación de la cultura corporativa de la organización. De este modo, parece que el odio que siente Michael por él existe porque Toby representa los valores contrarios a los suyos a la hora de gestionar al equipo.

Aquí, van 5 lecciones aprendidas que pueden implantarse para mejorar la relación con nuestros colaboradores:

1. El humor en la empresa es necesario

Uno de los objetivos de Michael Scott, interpretado por Steve Carell, es que las personas sientan que pueden pasarla bien en el trabajo.

Forma parte de la cultura empresarial del personaje; y en todos los capítulos, se puede ver al jefe de la oficina esforzarse para que todos puedan sentirse cómodos y felices en sus lugares de trabajo.

No siempre lo consigue; y a veces, provoca el efecto adverso: he aquí la gracia de la serie. Las buenas intenciones mal ejecutadas pueden provocar el efecto contrario al que se busca.

2. Pasión por el trabajo

Aunque algunos personajes hacen un buen trabajo, como el caso de Jim o Stanley, es importante sentir pasión. Esa que siente Dwight cuando se enfrenta a la página web al vender más papel.

Es cierto que se parte de la base de que la empresa Dunder Mufflin de la ficción es una compañía media que distribuye papel, en plena época de cambio digital; y que por ese motivo, puede pensarseque es un trabajo sin futuro. Sin embargo, capítulo tras capítulo, sus protagonistas luchan por ser competitivos en el mercado.

¿Quién no recuerda la excursión de Dwight y Scott para que no cierren la sucursal? Esa pasión es el motor que los impulsa durante su jornada laboral.

 3. Necesidad de un equipo diverso

Durante la serie, hay varios momentos donde Scott señala a las personas afroamericanas de su equipo, alabando la diversidad que hay en la oficina.

Presupone de ellas que saben jugar al béisbol; o incluso, que vienen de ambientes más pobres. Cuando Stanley decide pedir un aumento de sueldo y alega que tiene otra oferta de trabajo, Michael empieza a redactar una vacante pidiendo colaboradores afroamericanos para su oficina, que aporten el toque urbano. Una muy mala gestión de la diversidad. 

Aunque en tono de humor, es central conocer lo central que es contar con personas diferentes dentro del equipo y saber cómo tratarlas. Tenemos a Creed, como representación del talento senior; Óscar, en relación con las personas del colectivo LGTB; y algunos personajes más suman diversidad e inclusión al equipo.

La grandeza de los personajes de The Office reside en que podés verte reflejado en ese amplio abanico.  Y asimismo, ver cómo aprenden entre ellos a interactuar, dejando de lado los prejuicios, aunque no todos lo consiguen.

4. Adaptación a las nuevas tecnologías

Hay varios episodios en los que se observa cómo los colaboradores deben aprender nuevas formas de trabajar y a usar otras herramientas.

Un ejemplo de ello es cuando lanzan la nueva web; y Ryan les da a los comerciales una Blackberry. Sí, la serie es un poco vieja. Sin embargo, se puede entender y empatizar con esos vendedores, que deben aprender rápidamente cómo usarla para no quedar desfasados.

Otro de los guiños se puede encontrar cuando se le pide a Michael que realice las presentaciones en PowerPoint. No sabe usarlo y dice que el departamento de Informática no ha hecho la instalación correcta. Aunque se niega a utilizarlo, cuando ve la utilidad que le saca Óscar a ese programa, su forma de enfrentarlo cambia.

Si algo se sabe con certeza es que los cambios cada vez son más rápidos; y negarse a ellos solo hace que se pierda tiempo en la adaptación. La empresa debe facilitar la formación y el tiempo, para poder conocer esa nueva herramienta y emplearla para sacarle el máximo provecho.

5. Las entrevistas de salida

Una de las peores situaciones a las que se enfrenta un líder o una persona de Recursos Humanos es tener que despedir a un colaborador.

O incluso, cuando se cierra una sucursal. En varias ocasiones, se vecómo Michael hace las cosas mal. Por ejemplo, cuando se pone a llorar para comunicar la decisión de cierre, o cuando en una discusión despide a uno de los colaboradores trasladados de otra sucursal.

Un buen líder debe serlo también al finalizar el ciclo de vida del trabajador en esa empresa. Y la manera de llevarlo a cabo es primordial, para que ese momento no empañe el resto de experiencia y años dedicados a esa organización.

Para terminar, me gustaría recomendarte un artículo de Vice, escrito por Jay Stephens. Allí, relata de forma personal, qué es lo que ella ha aprendido de la serie. De hecho, ofrece una visión como trabajadora, tras experimentar en primera persona, algunas de las acciones que Scott (en este caso, sus propios jefes) realiza con los colaboradores.

Es curioso que muchas veces la experiencia haga retomar una serie y verla con otros ojos para hallar otros sentidos e interpretaciones.

En este caso, es esencial ver cómo una mala gestión puede desmotivar a tu equipo, hacer que sus integrantes se planteen si ese es el trabajo que querían; y hasta que terminen abandonando la empresa ante los malos hábitos de los líderes.

Se puede aprender incluso de los malos ejemplos; y Michael Scott puede ser uno de los peores líderes que se haya visto en la ficción. Aunque como siempre, en ocasiones, la vida los supera con creces.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *