Adaptá la cultura organizacional de tu empresa a los nuevos tiempos

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La cultura organizacional son los valores y el ADN que conforma una empresa. Todas las organizaciones tienen una cultura, incluso aquellas que no la hayan desarrollado de forma voluntaria.

Los nuevos tiempos suponen un cambio necesario en la cultura de la compañía. Es imprescindible adaptar ciertos valores y beneficios para ser competitivo en el mercado actual y seguir reteniendo a los colaboradores más motivados.

¿Cómo identifico los valores de mi empresa?

Si tu empresa ha trabajo con anterioridad la cultura organizacional, seguro que tiene un documento con los valores y el alma que mueve la compañía.

Si por el contrario, nunca ha trabajado en ello, es importante que identifique qué valores se dan de por sí, es decir, qué valores tiene la marca según los colaboradores.

Para llevar esto a cabo, se debe realizar encuestas a los empleados y también analizar con el equipo directivo cuáles creen que saldrán.

Al mismo tiempo, Recursos Humanos deberá hacer un análisis en profundidad de los resultados y determinar qué valores sí corresponden a la empresa y cuáles se han malinterpretado o deben ser corregidos del imaginario de los colaboradores.

A la vez, es posible realizar un DOFA empresarial para saber qué puntos fuertes y débiles tiene la empresa y diseñar estrategias específicas para reforzar aquellos puntos en los que debe ser más fuerte y aún no lo es.

Una vez que tengo los valores, ¿qué hago?

Si ya tenés un listado de los valores, deberás clasificarlos. Debés identificar si forman parte atemporalmente del ADN de la empresa; o bien, si son valores temporales o marcados por las tendencias.

Cuando los hayas clasificado, es fundamental que elijas los 5 que marcan el alma de la empresa; y luego, el resto que forma parte de la cultura de trabajo de la organización.

Esta forma de identificar la cultura de la marca es parecida a saber cómo funciona la compañía y qué personas son afines a esta forma de entender la vida y el trabajo.

Aunque parezca que no es importante, tener identificado la cultura organizacional te ayudará a la hora de seleccionar los candidatos; y asimismo, a saber de forma fehaciente qué estás defendiendo cuándo “vendés” la empresa a los candidatos.

Propulsarlos dentro de la organización

Para que una empresa tenga una cultura organizacional real, es necesario que sus colaboradores la compartan y promuevan.

La comunicación será un aspecto fundamental para transmitir, ese buen hacer que la empresa persigue y además ayudará a retener el talento.

Si hay algunos cambios en relación a lo que se percibía y lo que ahora quiere la empresa, es importante incentivar y propulsar esos valores entre los empleados. Con esta estrategia, se refuerza el Employee Centricity y la experiencia del colaborador mejora.

No es un valor de la marca, si simplemente se comunica, pero en realidad no se lleva a cabo o no se percibe como tal.

Este es uno de los principales problemas con la cultura organizacional. Normalmente, lo que se piensa que es la marca difiere bastante de lo que piensan los demás: colaboradores, clientes y proveedores.

Es fundamental que lo que deseemos comunicar sea aquello que realmente estemos comunicando. Es por ese motivo que los colaboradores son la pieza clave al transmitir el corazón de la empresa.

¿Cómo transformar la cultura de mi empresa?

Ahora viene el momento de desarrollar un plan de ejecución para adaptar la cultura organizacional a los cambios del mercado y las tendencias:

1. Define los valores y por qué deben formar parte de la cultura empresarial. Cada valor trae consigo una forma de actuar y trabajar como empresa.

2. Hacé un diagnóstico de cómo se encuentra la situación actual. Percepción versus expectativa y ese será el punto de partida para empezar a trabajar.

3. Establecé los objetivos y elaborá las acciones que llevarás a cabo para implantarlas. Por ejemplo, si el trabajo colaborativo forma parte del ADN de la empresa, deberás desarrollar formas de promocionar los equipos multidepartamentales y felicitar cuando se pongan en manifiesto los valores de la compañía.

4. Ejecución: calendarizá las acciones que llevarás a cabo y establecé los objetivos que persigue cada acción. Sin eso, será imposible medir la eficacia de esa actividad en la compañía.

5. Seguimiento: cada estrategia debe tener un seguimiento para controlar que todo está saliendo cómo teníamos pensado. Es central que el equipo de Recursos Humanos tome el pulso regularmente a la cultura de la empresa.

6. Medí los resultados y modificá la estrategia, si es necesario.

El obligado cambio organizacional

Ante la pandemia y la revolución del mercado, las empresas deben adaptarse a las situaciones imprevistas. La adaptación puede formar parte de la cultura de la empresa, pero para que sea efectivo, debe ser real. Es decir, la empresa debe trabajar constantemente en ese valor y instaurarlo en su quehacer diario.

La digitalización o la adaptación tecnológica ahora sí o sí debe formar parte de la esencia de una empresa. Los cambios mundiales y la necesidad de digitalizarse han llegado para no irse, así que si una empresa contaba con una idea de “trabajo tradicional”, debe adaptarse a las nuevas necesidades y ser más “tecnológica” que antes. Este cambio impositivo permite a la organización adaptarse; y por tanto, sobrevivir a los cambios.

Ha llegado el momento de replantearte todas estas cuestiones y añadir esta estrategia al resto de las acciones de Recursos Humanos. Conocer cómo es la marca te ayudará a realizar un mejor Employer Branding; y al mismo tiempo, te ayudará a retener al talento.

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