Automotivación: el primer paso para inspirar a tus equipos

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Sin lugar a duda, estas últimas semanas han sido muy aleccionadoras para el mundo entero, ya que estamos enfrentando una época de cambios inesperados que nos han llevado a replantear varios aspectos de nuestras vidas. Han sido días de grandes aprendizajes, de cambios de rutina, de trabajar desde la distancia sin la posibilidad de salir de casa.

Hoy, nuestra manera de comunicarnos ha cambiado; y gracias a la tecnología, hemos podido continuar con la operación de nuestras empresas y establecer contacto con nuestros colaboradores. Y sí, la incertidumbre actualmente está más presente que nunca.

Pero también es cierto que estos tiempos son de fortalecer, estrechar lazos; y sobre todo, de darles luz a los equipos de trabajo para mantenerlos motivados y alertas. Pues la motivación es un tema de gran importancia dentro de las organizaciones, ya que si se aplica de la forma correcta, puede contribuir a que los trabajadores incrementen sus niveles de productividad.

La motivación es un elemento imprescindible para el desempeño laboral de los individuos cuando el objetivo es obtener mayores y mejores resultados. Pero ¿cuál es el primer paso que debemos dar para poder influir positivamente en las personas que nos rodean?

“Automotivación”: influí en vos mismo e inspirá a los demás

Es un hecho que la motivación es un elemento que debe estar presente en todas y cada una de las facetas de nuestras vidas. Sin embargo, hablar de automotivación va mucho más allá. Se trata de encontrar las razones precisas para darnos esa fuerza interna que nos mantiene de pie y listos para hacerle frente a lo que se presente. Es decir, es esa recarga de energía que requerimos para seguir impulsando nuestro camino hacia adelante.

Automotivación implica ser tolerantes y activar nuestra capacidad de lucha, porque cuando la motivación nace de nuestro interior, vamos a generar fortaleza. El éxito de la automotivación radica en la habilidad que tenemos para entusiasmarnos lo suficiente como para perseguir un objetivo y superar cualquier expectativa. Y cuando eso sucede, podremos generar un entorno en el que cada vez será más fácil acceder a un desarrollo genuino y real, no solo en términos profesionales, sino en la vida misma. Pero sobre todo, vamos a poder influir positivamente en nuestros equipos para obtener los mejores resultados.

Pasos para desarrollar la automotivación

La realidad en la que hoy estamos inmersos puede llegar a hacernos experimentar sensaciones nuevas que puedan sacarnos de nuestro centro, ya que el camino profesional puede tornarse turbulento en situaciones como esta. No obstante, es muy importante que no desistamos y no nos dejemos llevar por el desánimo. Se trata de hacer todo lo contrario: es necesario mantenernos lo más estimulados posible para que nuestros resultados puedan ser positivos en términos individuales y de efectividad de equipos. Aquí, te decimos cómo podés lograrlo:

1.- Determiná tus metas y pregúntate hacia dónde querés llegar.  Tener objetivos bien definidos es una muy buena forma de acceder a la automotivación. Para ello, es necesario que planifiques perfectamente tus metas en función de lo que deseás y de esa versión de vos que deseás construir en un futuro cercano.

Diseñá tu plan de acción para que puedas tener un seguimiento real de tus logros más significativos. De esta forma, cada vez que cumplas con un objetivo, experimentarás la autorrealización en toda su extensión y te convertirás cada vez más en un ser autocompetitivo.

Es sumamente importante que las metas que te establezcas sean realistas y vayan de acuerdo a tus habilidades y competencias. De no ser así, el cumplimiento de estas se puede poner en riesgo y ello puede contribuir a que experimentes una desmotivación que cree niveles de estrés innecesarios en tu vida. Esta misma regla debés aplicarla dentro de tu equipo de trabajo.

2.-  Enfocá tus pensamientos hacia el lado positivo. Para que esto suceda, lo primero que tenés que hacer es prestar atención en tus sentimientos, emociones y necesidades. Debés permitirte experimentar un periodo de autointrospección, en el que seas capaz de detectar todo aquello que no te gusta y aceptar el cambio como una constante en tu vida.

Cuando hayas logrado entender tu interior, podés empezar a tener en mente a todas aquellas personas que forman parte de tu entorno para que tus decisiones contribuyan también a aportarles algo positivo y formativo para ellas. Si aprendés a conocerte, podrás conocer también a todos lo que te rodean. 

Si lo considerás necesario, buscá a un profesional que te ayude a identificar tus virtudes, con la finalidad de que puedas aprender a potenciarlas.

Cuando hayas logrado esto, deberás trabajar con tu equipo de esta misma forma, ya que entender los sentimientos, emociones y necesidades de las personas con las que trabajás te permitirá conocerlas más a fondo y asignarles tareas que contribuyan a su felicidad y a su desarrollo profesional.

3.-  Enfrentate a lo desconocido. Salir de la zona cómoda es uno de los grandes desafíos que tenemos que superar para poder acceder a un desarrollo real, tanto en lo personal, así como en lo profesional. Si has determinado que es tiempo de cambiar de giro, date la oportunidad de intentar algo nuevo. Esto para nada, representa un retroceso, sino todo lo contario: puede ser ese gran impulso que necesitabas para llegar justo donde tenías en mente.

De cara a tu equipo de trabajo, también es válido darles un empujón para que prueben nuevos horizontes que les permitan ampliar sus conocimientos y habilidades.

4.-  Perdé el miedo a equivocarte. Y no olvides nunca que de los errores, aprendemos las más grandes lecciones. No te autocastigues, si las cosas no salen como las tenías planeadas. Utilizá esas áreas de oportunidad para hacer un ajuste en tu plan de acción y mostrate con toda la actitud de intentarlo de nuevo.

Si el error viene de un miembro de tu equipo, evitá juzgarlo y procurá ayudarlo a encontrar una solución. Con ello, reforzarás la idea de que la unión siempre hace la fuerza.

5.- Aprendé de los que te rodean. El aprendizaje es un proceso motivacional y esa motivación debe nacer de la necesidad de explorar lo desconocido, de tomar todo aquello que tus personas más cercanas pueden aportarte, ya que estas acciones nos acercan cada vez más al éxito.

No pierdas nunca de vista que el aprendizaje genera autoconfianza y credibilidad en nuestro potencial. Si estamos dispuestos a aprender algo nuevo todos los días, nos podremos enfrentar a cualquier desafío por muy duro que este parezca.

6.- Invertí en fuentes de satisfacción. Parte del éxito de la automotivación radica en la capacidad que tenemos para desconectarnos del terreno laboral por unos instantes y hacernos cargo de nuestra parte individual; más aún en estos tiempos en los que estamos trabajando desde casa.

La mente necesita un descanso y las personas necesitan generar estados de felicidad. Leer un libro, meditar, ver una película, hacer deporte o hasta tomarte un tiempo para reunirte virtualmente con tus amigos más entrañables, son acciones que pueden representar esa fuente de reabastecimiento que necesitás para permanecer motivado y conservar la voluntad de mantenerte fortalecido. Empujá a tus equipos a que también lo lleven a la práctica.

7.- Inspirate en personas exitosas.  Atrevete a explorar las historias de superación de las personas que más admirás y tomalos de ejemplo para alcanzar tus objetivos. Explorá sus métodos, disciplina y rutinas y construí un cronograma que te permita organizarte mejor cada día. Con ello, empezarás a percibir cambios en tu vida y te vas a ir acercando en la persona que siempre soñaste que podrías ser.

8.- Premiá tu esfuerzo. Cada vez que alcances una meta que te vaya acercando al objetivo que te hayas planteado, tené la capacidad de reconocer que has hecho las cosas bien y retribuí tu esfuerzo con una actividad que te llene el espíritu. Y cuando la ocasión lo amerite, hacé lo mismo con las personas con las que compartís la actividad laboral.

Si te caés, levantate.

En un camino en el que el cambio llega para quedarse, es muy natural que podamos experimentar miedo a adentrarnos a lo que no conocemos y a perder el rumbo de las cosas. Y al principio, todo te podría parecer un poco más difícil de lo que en realidad es.

Cuando sientas que estás a punto de rendirte, no dejes de recordar que la historia de un grande se construye solo a través de su capacidad de tener voluntad de vivir un incesante volver a empezar . No te olvides que para poder inspirar a los demás, hay que empezar a trabajar de adentro, para poder compartir hacia afuera. ¡Hacé que cada experiencia de vida valga la pena para todos los que te rodean!


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