Claves para el liderazgo de equipos en tiempos de Coronavirus

Contar con buenos líderes es fundamental en las empresas; y más ahora, que estamos atravesando una transformación digital acelerada a causa del Covid-19. Estos cambios han sido desafiantes, tanto para la vida personal, así como profesional.

Para enfrentar estos desafíos que han surgido de esta nueva forma de trabajar, es imprescindible contar con nuestra propia capacidad de liderar, junto con el apoyo y la guía de un buen líder.

Estrategias para el liderazgo de equipos en remoto

¿Cómo podemos ejercer o generar un liderazgo eficiente estando en la distancia? Aquí, exponemos una lista de 10 claves prácticas para llevarlo a cabo de manera exitosa:

  • Manejo del cambio:

Las realidades se modifican y transforman constantemente y con mucha celeridad, más aún en estos días y en los venideros. En este sentido, el líder debe tratar de ser flexible, adaptable y, sobre todo, estar dispuesto a tomar decisiones difíciles cuando sea necesario.

Por otra parte, debe asegurarse de proporcionar a su equipo las herramientas y la mentalidad adecuadas para comunicarse como corresponde.

  • Comunicación:

El líder debe ser ejemplo de una comunicación abierta, para asegurarse de que cada miembro de su equipo se encuentre bien, reconocer cuando algo no esté encaminado o si alguien está afectado con alguna situación particular.

A través de la comunicación, el líder debe fomentar la familiaridad entre los miembros del equipo por medio de sesiones “one to one”. También, grupales para escucharlos. Y a la vez, llevar al éxito el curso de los proyectos y operaciones del equipo.

  • Establecer metas claras:

Fijar las metas se refiere a asignar las tareas, instaurar los objetivos y comunicarlos adecuadamente. El líder debe determinar líneas claras de responsabilidad a los miembros de su equipo, estableciendo metas de desempeño regulares. Estas pueden ser fijadas de manera periódica: semanal, mensual, trimestral y/o anual.

Y por lo tanto, será necesaria una revisión contante por parte del líder, para evaluar el progreso y hacer ajustes en la medida que corresponda.

  • Herramientas:

El líder debe determinar las herramientas a utilizar, identificar si estas son adecuadas para el equipo y si ayudará a sus integrantes a lograr los objetivos.

  • Confianza:

Esta confianza debe construirse de manera horizontal, tanto como vertical. Esto quiere decir que en todos los niveles de la organización, deben gestarse relaciones de confianza. ¿Cómo deben construir los diferentes líderes esa confianza?:

  1. Confiar y verificar: trabajamos con personas cualificadas. Confiemos en sus capacidades y solo asegurémonos de que estén haciendo su trabajo a través de algunas métricas.
  2. Hablar y escuchar: las conversaciones con los colaboradores no deben ser solo cuando surge un problema. También, hay que escuchar lo que piensan, qué opinan. Esto refuerza, a la vez, la motivación.
  • Feedback: Para dar un buen feedback, hay que tener en cuenta estos tres principios:
  1. Debe ser habitual y estar preparado. Hay que agendarlo con cierta periodicidad.
  2. Ser neutral emocionalmente: no se debe dar feedback cuando se está bajo un estado de euforia, emoción; y menos, cuando se está molesto.
  3. Retroalimentación con apertura positiva: es ideal aplicar la técnica del sándwich, en la que se comienza con lo positivo, para que así, lo segundo sea tomado de buena manera y cause un buen efecto. Y se finaliza SIEMPRE de forma motivadora y positiva.
  • Motivación:

El líder debe procurar que cada miembro de su equipo “vibre” con su trabajo y los objetivos. Un equipo motivado está constituido por personas que están comprometidas y se sienten involucradas.

Lo podemos hacer a través de reuniones de equipo y discusiones. ¿Con qué frecuencia y cuándo?

Es muy positivo que el líder genere acciones de team building en remoto, como: concurso de fotografía de escritorio; karaoke en remoto; desafíos de preguntas para romper el hielo, y de conocimiento y otras actividades que fomenten la participación, la integración; y sobre todo, la motivación.

  • No llevar el equipo al agotamiento:

Está claro que la carga laboral pueda conducir al agotamiento, más en este contexto, en el que además del trabajo, los colaboradores deben atender otros aspectos de su vida en el mismo espacio.

Para ello, hay que estar alerta para poder identificar las señales de agotamiento:

  1.  Aumento de la irritabilidad.
  2. Bajo rendimiento.
  3. Trabajo en exceso.
  4. Cansancio constante.

La manera en la que se puede prevenir ese agotamiento es siendo conscientes de la carga de trabajo, creando campañas de sensibilización y manteniendo una comunicación abierta y activa con los colaboradores. Es necesario también, en este sentido, que invitemos a los empleados a que cuiden de sí mismos.

  • Autónomos, pero con cierta guía:

La autonomía es el medio por el cual los empleados tienen la libertad de tomar sus propias decisiones; a la vez que los empleadores les proporcionan, tanto las herramientas, así como las pautas para ayudarlos a tener éxito. Ahí, entra a jugar un papel importante el líder, quien debe guiar esa autonomía, de la mano de la comunicación y la confianza.

Un claro ejemplo de la autonomía guiada es Spotify. Los empleados se agrupan en equipos llamados ‘escuadrones’ y estos son los responsables de cómo funciona el producto. Las pautas y los entrenadores están presentes para ayudar a guiar la creación, pero no para decidir cómo debería progresar.

En el caso de Spotify, los empleados tienen la misión de comunicarse entre sí y, al hacerlo, confían en que cada equipo está ayudando a otros a progresar. En conclusión: la comunicación aumenta y fomenta en confianza.

  • Medición de resultados:

La medición de resultados no es medir las horas trabajadas; y menos, cuando estamos en remoto. Como líderes, no debemos perder de vista que parte de nuestra responsabilidad es observar. ¿Qué podemos visualizar?:

  1. Impulso personal y entusiasmo: es decir, el líder logra ver si el empleado invierte personalmente en los objetivos y actividades comunes del equipo, si cada persona “funciona” bien y si es coherente con el resto del equipo.
  2. Superación personal: el líder debe notar si su equipo prospera constantemente para mejorar, si sus miembros establecen metas ambiciosas y trabajan duro para llegar allí. Debe observar si están entusiasmados por aprender, crecer y mejorar en el trabajo y en la vida en general.

Hay que recordar que las horas trabajadas definitivamente no son una buena unidad de medida.

En conclusión, el liderazgo es un elemento que siempre debe estar presente, para poder llevar a la cima a nuestras organizaciones, sea cual sea la posición que nos toque desempeñar. Promovamos una cultura de liderazgo que se apoye en estas estrategias, para que todos en el interior de la organización se sientan orgullosos de pertenecer a la compañía, de contar con un guía que realmente los oriente y que se preocupe por su bienestar, más allá de lo laboral.

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