Cómo evitar la fatiga pandémica entre tus colaboradores

fatiga_pandemica

La pandemia ha hecho que los empleados sientan fatiga, agotamiento y desconexión. Hoy, te traemos algunos ejercicios y acciones para evitar las consecuencias de la fatiga pandémica en tus colaboradores.

Estas prácticas pueden usarse también en época de mucho estrés o en tiempos difíciles, así que puede ser que a la larga formen parte del ADN de tu empresa.

Situación actual

El Covid-19 ha disparado el síndrome burnout o el tecnoestrés. La crisis ha causado un incremento de los factores que provocan cansancio, agotamiento, ansiedad, estrés y soledad.

Casi el 60 % de la población mundial está sufriendo las consecuencias de la pandemia, en algunos países de forma más acentuada que en otros.

La fatiga pandémica se caracteriza por una serie de síntomas como: miedo a la enfermedad, sensación de soledad, ira, quejas constantes, tristeza, desánimo, apatía y desesperanza.

La ansiedad es un mecanismo que tiene nuestro cuerpo para sobrevivir a situaciones peligrosas y el estrés facilita la supervivencia. El problema sucede cuando estos mecanismos se prolongan en el tiempo.

Los colaboradores han tenido que enfrentarse, algunas veces solos, a un cambio en la modalidad de trabajo, al cuidado de niños o mayores mientras trabajaban, ver cómo su salario se reducía o a la necesidad de mantener la conexión con compañeros y jefes más allá de su jornada laboral.

Según el informe 2020 PwC CHRO Insights, el 75 % de los trabajadores ha experimentado agotamiento en el último año.  Y el 40 % de los encuestados afirmó que este ha sido resultado directo de la pandemia de COVID-19.

La salud de tus colaboradores

La pandemia está provocando una bajada de productividad tras un año en esta situación. Asimismo, un aumento de apatía hacia la empresa y un índice de rotación de los empleados debido a que desean tener nuevas metas.

El objetivo de la compañía es cuidar del bienestar de sus colaboradores, buscando soluciones rápidas para reducir el agotamiento y la desconexión. Y al mismo tiempo, propulsar el compromiso con la organización y su cultura.

Actividades y acciones para cuidar a los colaboradores:

1. Desconexión y tiempo libre

El trabajo desde casa o la necesidad de sobrevivir a la crisis han hecho que los colaboradores trabajen entre 2 y 4 horas más de lo que indica su jornada laboral.

Como empresa, debemos ofrecerles a los colaboradores la oportunidad de desconectarse y disfrutar de su tiempo libre. Para ello, es central establecer pautas claras para directivos, jefes y colaboradores sobre tiempos y formas de comunicación fuera del horario de trabajo.

Para mejorar la experiencia del colaborador, se pueden ofrecer como organización suscripciones a actividades, gimnasios, bibliotecas o clubes de lectura para promocionar ese tiempo libre.

Según Tal Ben –Shahar, profesor y escritor estadounidense e israelí especializado en las áreas de la psicología positiva y liderazgo, la felicidad reside en estar presente en el momento, pero también en crear relaciones reales que te desafíen y en tener tiempo de calidad para vos mismo.

2. Trabajo y horario flexible

La conciliación laboral trabajando desde casa o en forma presencial sigue siendo una de las grandes asignaturas pendientes en las empresas, sobre todo, en relación con las mujeres y sus contratos.

Es necesario acordar con el colaborador (no de forma unilateral) qué horarios deberá hacer, cuándo puede tener picos de trabajo, ser flexibles con las horas extra y especialmente tener en cuenta el tiempo libre y las vacaciones.

Nadie puede trabajar al 100 % todos los días y eso debemos tenerlo en mente. Hay días y momentos que afectan al rendimiento del colaborador y la adaptación y trato personal deben verse también en esos momentos.

Al trabajar en forma remota o semipresencial, es necesario que se creen nuevas estructuras de trabajo y se indiquen qué tareas son imprescindibles y prioritarias para poder estar preparado y dedicar el tiempo necesario.

Es un elemento más de cansancio o burnout dedicar tiempo extra a una tarea para que después te comuniquen que su entrega es en dos semanas. Oal contrario, cuando ya has terminado y te informan que debes realizar una actividadurgente para hoy.

Aunque parezca simbólico, la planificación y la programación ayudan a calmar los efectos provocados por la pandemia. Ahora que el mundo está volviendo en sí, debemos saber que el tiempo es oro y es mejor usarlo de forma inteligente.

3. Autocuidado y beneficios del bienestar

Para poder superar una situación como esta, es fundamental que nos cuidemos por dentro y por fuera. En este sentido, los beneficios que ofrece la empresa deben coincidir con las necesidades reales de los colaboradores.

Se pueden enumerar, por ejemplo:la inscripción gratuita a una app de meditación, ayudas para el gimnasio, asistencia a profesionales de la salud mental; o incluso, a un espacio donde poder hablar de los problemas sin ser juzgados.

Todos estos beneficios permiten mitigar los factores que conducen al agotamiento.

4. Formación

Casi el 70 % de los colaboradores a nivel mundial cree que sus empresas no han estado a la altura a la hora de formarlos en habilidades y trabajo digitalizado.

La sensación de no ser ya tan competitivo o productivo aumenta la sensación de malestar y desconexión que los trabajadores sienten con la empresa.

La formación, además de ayudarles a realizar un buen trabajo, también los hace sentirse útiles, actualizados y queridos. De hecho, no solo se trata de su día a día, sino de aumentar su valor como profesionales.

Tener un buen programa de formación permite que los cambios no se vean como amenazas, sino como oportunidades de crecimiento. Estudiar abre la mente y te ayuda a enfocar tu carrera profesional dentro de la compañía.

5. Canales de comunicación

La comunicación debe extenderse más allá de las reuniones.  Se recomienda que haya un espacio en el que se pueda  hablar de forma bidireccional con todos los miembros de la empresa.

En este caso, la mayoría de las organizaciones ha optado por usar la Internet y las redes sociales para crear grupos de intereses para  poder mantener charlas sobre cosas que les gusten y apasionen.

Los equipos directivos han aumentado las comunicaciones sobre cómo va la empresa y qué problemas se presentan en el futuro inmediato. La incertidumbre va más allá de nuestro trabajo: quieren saber sobre la salud de la organización y las estrategias para vencer a corto y mediano plazo.

Las reuniones deben estructurarse y planificar una cuando sea necesario. En efecto, si no hay necesidad de una reunión, es mejor enviar un email con la información detallada. Si lo que deseás es mantener el contacto con el colaborador, podés hacer cafés virtuales o reuniones de trabajo en equipo para mejorar el sentido de pertenencia.

Más allá de la pandemia

Estas recomendaciones son útiles en este momento, pero también pueden usarse en cualquier situación difícil que pase la empresa o el colaborador.

Crear una empresa que dé apoyo y espacios seguros es una propuesta de valor para la experiencia del empleado y permite detectar señales de burnout o fuga de talento antes de tiempo.

Si algo nos ha enseñado este 2020 es que los colaboradores en momentos difíciles arriman el hombro y luchan por la supervivencia de la empresa. Lo que debe hacer la organización es mostrar esa gratitud y ajustar sus modalidades y beneficios para darles solución a los problemas actuales de sus trabajadores.

Juntos es como una empresa se convierte en exitosa.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *