Efectos psicológicos en los trabajadores por el COVID-19

ansiedad y estres

La pandemia del COVID-19 ha provocado, tanto en nuestros colaboradores, así como en nosotros mismos, sentimientos encontrados y preocupaciones. Dos de los efectos psicológicos más comunes estos días son: la ansiedad y el estrés.

La incertidumbre, la imposibilidad de realizar nuestra rutina, las presiones económicas y laborales y el aislamiento social han dejado huella en las personas y esa preocupación se traslada también a las empresas.

La incidencia de trastornos en la salud mental ha ido creciendo en los últimos meses, debido a la desaparición de la normalidad y nuestros quehaceres diarios.

¿Me enfermaré? ¿En mi familia, todos están bien? ¿Cuándo podré ir a la oficina? ¿Seguiré teniendo empleo cuándo esto acabe?: estas son algunas de las preocupaciones que rondan en la mente de la gente.

El exceso de información, los rumores y la desinformación generan aun mayor pérdida de control. Esto puede provocar: estrés, ansiedad, miedo, tristeza, y soledad.

Pero a la vez, este tiempo nos permite reflexionar, compartir con los compañeros este desafío, preocuparnos por temas realmente importantes, manejar el exceso de tiempo, dedicarnos a nosotros mismos. Toda crisis supone una oportunidad.

¿Cómo te sentís?

La Asociación Estadounidense de Psicología afirma que los tres problemas más frecuentes en el confinamiento son: la ansiedad, el estrés y la depresión.

Sin embargo, hay 5 sentimientos comunes durante este período de incertidumbre:

                1. Estrés causado por una carga excesiva de trabajo o por no tener. Esta afección puede incidir en la productividad, creatividad, colaboración interdepartamental y, por supuesto, en la salud física y emocional.

                2. Ansiedad. Un estudio reciente en Argentina, afirma que el 15 % de los argentinos sufre ansiedad a causa de la pandemia. A nivel global, el 33 % de la población ha sufrido ansiedad durante el aislamiento y un 20 %, una depresión.

                3. Infoxicación o sobresaturación de información, como resultado de la gran cantidad de mensajes, videos, noticias… que recibimos.

                4. Soledad: muchas personas deben pasar la cuarentena lejos de familiares y amigos. Hay gente que también siente soledad, aunque conviva con varias personas.

                5. Síndrome de la cabaña: este síndrome no es una patología como tal. Es el fenómeno que experimentan algunas personas que tras estar en casa, sienten miedo de volver a salir a la calle.

Ante estos miedos que afectan nuestra salud mental, solo podemos afirmar que si le ponemos nombre y le hacemos frente, lo haremos más pequeño.

Preocupación por la salud y la economía

Aunque en un primer momento, todos estábamos preocupados por la salud, conforme pasaban los días, la economía ha venido ocupando un lugar preponderante en las cavilaciones de colaboradores y candidatos.

Nerviosismo, inquietud, temor o pánico son algunos de los sentimientos que se apoderan de la gente al no saber qué ocurrirá con su futuro laboral.

Hay algunos que temen perder sus trabajos; otros que se han quedado sin empleo y no saben si las empresas siguen contratando; y otras que han visto cómo aumenta su trabajo, pero no su retribución.

Hay muchos casos: cada uno distinto según la posición en la que se encuentre.

La crisis sanitaria se irá resolviendo poco a poco. Lo más probable es que las presiones económicas y sociales se mantengan en el tiempo generando sensaciones, tales como: nerviosismo, inquietud, temor o pánico.

Manejar correctamente estas sensaciones

Sentir y vivir estas sensaciones puede afectar de forma severa, tu salud mental e incidir en el plano personal y profesional.

La ansiedad, el estrés y la depresión pueden causar insomnio, paralizarte a la hora de tomar decisiones o sumirte en un estado de alta tensión.

El estrés puede ser simplemente adaptativo, es decir, normal dentro de la situación cambiante. Pero también puede ser más grave cuando se termina cronificando o complicando.

Si notás que estos síntomas se prolongan en el tiempo o afectan tu día a día, es importante consultar con un psicólogo para que te dé las herramientas necesarias para hacerle frente a esta situación.

Estos trastornos pueden afectar también la productividad laboral. Es por eso que las empresas deben elaborar planes para comunicarse de forma constante, con sus colaboradores y poder ayudar en caso de que estos trastornos de la salud mental tengan incidencia en la productividad y la creatividad de ese colaborador.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha advertido que el impacto psicológico en las sociedades a causa de la pandemia no debe ignorarse. La misma organización ha publicado directrices, que servirán de guía sobre los aspectos de salud mental y el apoyo psicosocial en el contexto del Coronavirus.

Las empresas deberán establecer una buena comunicación, transparente, honesta y personalizada, para mantener la motivación laboral y ayudar a los colaboradores para superar este trance.

Algunos expertos creen que será importante para retener el talento, que las organizaciones cuenten con mentores digitales, destinados a ayudar al colaborador a desarrollar herramientas y habilidades para hacerle frente al cambio.

Estos mentores, igualmente, deben transmitir los conocimientos digitales y técnicos que tengan, para que los colaboradores puedan establecer pautas y rutinas. Ello, con la finalidad de poder teletrabajar o asistir, cuando sea posible, a la oficina, sin que el miedo los paralice.

RR.HH., un departamento clave

Tras leer el artículo, seguramente, te preguntarás qué puede hacer un gestor de Recursos Humanos. Como siempre, este departamento es clave para facilitar herramientas que ayuden a los colaboradores a enfrentar esta situación.

RR.HH. debe orientar a los equipos para que ejerzan un buen liderazgo, comuniquen correctamente; y además, transmitan los valores de la empresa al resto del equipo.

Los gestores de recursos humanos son el altavoz de las medidas que tome la compañía y pueden: gestionar las encuestas de clima, establecer líneas de contacto y crear manuales o guías para ser implementados por los mentores digitales.

Pero no solo eso, su trabajo es aportar ese conocimiento adquirido durante este periodo y proponer nuevas iniciativas. Y así, poder continuar con el negocio; y a la vez, enfocar la atención en aquellos que son lo más importante para la empresa: las personas.

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