En busca de los profesionales del futuro, los wise workers

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Las personas son las que les dan sentido y propósito a las empresas. Son ellas las que usan la tecnología y trabajan para conseguir los objetivos propuestos por la organización.

Con los cambios provocados actualmente por la pandemia y el complejo panorama socio laboral, hoy en día, las empresas buscan wise workers, los profesionales del futuro.

En poco tiempo, algunos perfiles desaparecerán por la digitalización y otros nuevos se crearán. Como resultado, se presentará una brecha entre trabajadores actuales y necesidades empresariales.

Además, en este panorama, también preocupa la salud mental y lo determinante que es, a la hora de atraer y retener talento.

Solo aquellos empleados capaces de adquirir nuevas competencias digitales y emocionales podrán dominar y surfear el futuro.

¿Qué es un wise worker?

Francisco Ramón Cabezas publicó a inicios de año un libro explicando detalladamente este perfil.

“Wise”,en inglés, significa “sabio”. Pero, en este caso, es un acrónimo formado por With Information Science and Emotions” (“wise”); es decir: aquellos que saben combinar la ciencia de la información con las emociones.

Son colaboradores que completan sus habilidades, para poder trabajar de la mejor forma posible, y dar respuesta a las necesidades que van surgiendo con la evolución del trabajo.

Se caracterizan por:

  • Tener la habilidad de sintonizar las habilidades con lo que requiere la empresa.
  • Tener un trato humano, pero con intención clara hacia la tecnología y digitalización.
  • Ser empáticos, curiosos, trabajar con un objetivo, honestos, valientes y persistentes.
  • Personas confiables, tanto para el equipo, así como para la empresa.
  • Constantemente, se hacen preguntas e investigan sobre la respuesta.
  • Cooperan con el equipo y con el resto de los departamentos.
  • Tienen dotes de liderazgo (natural o adquirida) y un hábil manejo gestionando equipos.
  • Recopilan datos para tener información, realizar un análisis, y que este se convierta en un conocimiento útil para la estrategia de la empresa.

¿Cómo nos podemos convertir en un “wise worker”?

Para convertirte en un trabajador así, es necesario realizar un viaje introspectivo, en el que seamos sinceros en las respuestas y habilidades. A partir del método socrático, nos hacemos preguntas sobre nosotros mismos como profesionales.

Es necesario tener capacidad de aprendizaje y ganas de invertir tiempo y esfuerzo en ello para poder ser un perfil wise. Buscar aquello que nos motiva, gusta y demanda el mercado actual.

En la actualidad, la forma de aprender es mucho más interactiva y activa. De hecho, es necesario que la persona se involucre en su proceso, busque las fuentes para obtener conocimiento, realice prácticas reales y adapte eso a su día a día.

En la búsqueda de talento, los reclutadores irán más allá de los títulos formales, ya que tendrán en cuenta las competencias; y también, la forma de gestionar las emociones, de enfrentarse a los desafíos y de adaptar la tecnología a su trabajo.

Adicionalmente, también el wise worker deberá trabajar su personal branding y publicar contenido relacionado con su profesión y sector. Al fin y al cabo, una forma de aprendizaje es intercambiar impresiones con profesionales del mismo rubro.

Emociones, salud mental y miedo

Hasta ahora, nos hemos centrado mucho en el conocimiento, pero las habilidades blandas y el control de las emociones serán factores indispensables de este tipo de colaborador.

Es necesario detectar, conocer y controlar las emociones para poder conectar con el equipo y adecuar la comunicación y el trato a cada persona. Como hemos dicho, las personas son el centro de las organizaciones, y un gran profesional no puede pasar eso por alto.

La evolución de los empleos actuales hará que esa capacidad de adaptación sea el motor del crecimiento profesional. Según el Foro Económico Mundial, a finales del año 2025, 75 millones de empleo van a desaparecer. En su lugar, se crearán 133 millones de trabajos nuevos, que poco tendrán que ver con los perfiles profesionales actuales.

Estos nuevos empleos estarán conectados con la tecnología: inteligencia artificial, datos, robotización, machine learning, desarrollo de software, marketing digital….

En estos momentos de incertidumbre, el miedo puede ser paralizante. Debemos pensar en una estrategia de reskiling, como empresa y como profesionales, para poder sobrevivir a este futuro que nos espera.

Podés revisar los consejos que nos dio María Catalina Arnaldo, Licenciada en Relaciones del trabajo y consultora en Change Management en BDO, en nuestra Charla con Expertos titulada: Impulsa el talento de tu empresa con el reskilling.

Para poder tener un buen estado de ánimo organizacional, es necesario que las empresas gestionen las emociones, tengan en cuenta el bienestar social y el ambiente laboral. Al fin y al cabo, afecta a la productividad y los resultados de la empresa.

Es preciso gestionar el estrés buscando tener una organización sana, sin olvidar trabajar con una estrategia, para no tener en un futuro, excesivo déficit de talento. En esa situación, la competencia por la atracción será brutal; y el costo, mayor.

Avances tecnológicos

Los avances tecnológicos no se pueden eludir y afectan en mayor o menor medida, a nuestro equipo.

Para algunos perfiles seniors, puede ser un elemento mucho más desafiante que en otros más jóvenes. Pero en ningún caso es inalcanzable, si se enfoca con actitud y se proporcionan las herramientas adecuadas.

Fomentar una cultura corporativa sana y empática ayudará a gestionar mejor la incertidumbre y el miedo, a partir de herramientas adicionales para afrontar los desafíos.

Los wise workers se presentan en todas las generaciones y disciplinas. Es que la atracción de estos talentos va más allá de la job description, sino que está relacionada con detectar las habilidades blandas y capacidades de adaptación.

Nuevas tecnologías como SherlockHR permiten evaluar esas habilidades y detectar candidatos que puedan evolucionar hacia los profesionales wise.

Sin estos nuevos perfiles, parece difícil sobrevivir a este futuro desconocido. Por eso, desde la organización, se debe impulsar la curiosidad, flexibilidad, el pensamiento crítico, la posibilidad de errar y experimentar. Al fin y al cabo, el trabajador evoluciona; y la organización. también.

Si en esta búsqueda de talento, no permitimos que la empresa se adapte a ellos, veremos como poco a poco, la supervivencia de la organización quedará en manos del azar. Un cambio de talento debe suponer un cambio en la cultura de la empresa y en los programas de atención y retención del talento.

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