Líderes para mantener el rumbo

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Para superar las crisis, es necesario reunir líderes que proporcionen estabilidad, comuniquen una visión clara del futuro y mantengan a sus equipos comprometidos y conectados.

Las organizaciones con directivos mejor posicionados ofrecen a sus colaboradores una visión compartida para que se adapten y sean rápidos en modificar el rumbo y adquirir los requisitos necesarios para el cambio. Las estrategias de liderazgo tradicionales, tras el 2020, han cambiado; y con las nuevas formas de trabajar, han surgido nuevas formas de liderazgo.

Los colaboradores sienten que tras la pandemia, ha aumentado el estrés y la presión. Pocos jefes de equipo han estado a la altura de esta crisis. Por ese motivo, hoy vamos a darte algunas claves para sacar lo mejor de tus colaboradores y afrontar cualquier época de cambio.

Comunicate con frecuencia y transparencia

Trabajar en remoto no debe implicar dejar de hablar cara a cara. Es importante salvar las distancias y que los líderes hablen diariamente con sus equipos. ¡Encendé la cámara y miralos a los ojos!

Motivá a los colaboradores a encender su cámara y creá un espacio seguro para ellos en donde se pueda hablar con sinceridad.

No critiques el espacio donde está, su pelo o su apariencia. Hay muchas realidades y puede ser que centren sus esfuerzos en el trabajo. Este año ha hecho que tengamos que lidiar en un espacio pequeño con muchos desafíos. Así que, aunque esté la cámara encendida, evitá la crítica y centrate en la comunicación.

Sacá tiempo para celebrar una videoconferencia con tu equipo, ya sea para una reunión o un café. Asegurate de que tu equipo sepa que puede contar con vos y que sos accesible para ellos.

Es importante, en estas comunicaciones, tener presente sus necesidades como personas; y aunque es un espacio laboral, debe haber tiempo para relacionarse como ocurría en la oficina.

Comunicación one to one

Aunque realices reuniones grupales, también es necesario tener una conexión cara a cara con todos los miembros de tu equipo. Es central no hacer distinciones y dedicarles tiempo a todos.

Puede ser que algunos temas te sea mucho más confortable y cómodo hablarlos de forma privada. Así que seleccioná las preguntas y temas para estos one to one.

Entender el contexto de un empleado puede ayudarte a comprender su forma de trabajar y organización. Tené en cuenta su horario para adaptar las reuniones y el tiempo dedicado a ellas.

Con la crisis sanitaria, muchos colaboradores han tenido que lidiar con sus hijos; y por lo tanto, han modificado sus horas de máxima productividad.

No todos tendrán la misma disponibilidad ni será necesaria la misma frecuencia de reuniones. La personalización es esencial en las estrategias de un líder. Cada trabajador es diferente y tiene necesidades distintas. Tenelo en cuenta a la hora de planificar sus estrategias y acciones.

Adaptá tu estilo de liderazgo

Ya te hemos hablamos del liderazgo en pasados artículos y te dijimos que un líder debe tener varios estilos de liderazgo para adaptarse a sus objetivos y a sus colaboradores. Sin embargo, la disrupción que hemos vivido hace que ciertas cualidades tengan más resonancia que otras entre los colaboradores.

Esto no hace que se deba desechar esa forma de liderazgo, sino tratar de encontrar la forma más efectiva para mantener la productividad y la motivación.

Ahora mismo, ser un líder más cercano y que apoya al equipo tiene mucha más efectividad.

Si normalmente no tenés un estilo de liderazgo personal, empatizar y hablar de temas personales puede ser difícil de entender por parte de los colaboradores y se puede percibir como una preocupación no real. De este modo, el viraje hacia este estilo debe ser paulatino y puede ayudar compartir anécdotas tuyas para que se sientan seguros.

Cada director de departamento o jefe de equipo deberá analizar cómo se comporta ante el equipo y cómo ha variado esa forma desde la pandemia. ¿Ha sido efectiva esa vía de dirigir el equipo? ¿Es necesario cambiarla?

No todos los equipos tienen los mismos problemas. Por eso, es fundamental preguntar a tus colaboradores qué necesitan y qué les conviene.

Debemos de dejar de pensar en el líder como un ente independiente. El líder existe en relación con el equipo. Si no hay equipo, no hay líder. Entonces, que sea efectivo o no depende de los miembros del departamento.

En tiempos de incertidumbre, conviene priorizar las necesidades del equipo, anteponiéndolas a tus preferencias de estilo de liderazgo.

Ser líder, en estos momentos, requiere compasión, empatía y comunicación. Durante una crisis, los objetivos y la visión suelen variar, pero la necesidad de acompañamiento y dirección son más necesarias que nunca.

Los mandos intermedios también jugarán un papel importante. Según un estudio realizado por la Universidad de Standford, las organizaciones que han superado los cambios con éxito lo han logrado gracias al empoderamiento de los directivos medios.

Los ejecutivos situados en niveles por debajo de la dirección han sido los más efectivos a la hora de impulsar los cambios dentro de la organización. Puede ser que al escoger una estrategia y llevarla a cabo, el impulso y convencimiento de estos mandos llegue con rapidez y sin demora al resto del equipo.

Estos mandos intermedios influyen tanto en los altos directivos, así como en los subordinados. No obstante, si no reciben apoyo, se ven con las manos atadas frente a la necesidad promover esas acciones dentro de la empresa.

Uno de los principales problemas es que estos mandos se sienten inseguros y cautelosos de su autoridad. Es necesario involucrarlos y empoderarlos para que puedan cumplir satisfactoriamente su función.

Fijá un objetivo y usá las restricciones como catalizadores de productividad

La reapertura económica será paulatina y la incertidumbre acompañará a nivel laboral en los próximos años. Por todo esto, las hojas de rutas de muchas empresas cambiarán y sus líderes con ellas.

Una buena noticia es que cuanto mayor sean las restricciones, se incrementará la capacidad de innovación y reinvención. En este caso, se debe mantener una actitud positiva y concebir la crisis como una oportunidad de crecimiento.

Las empresas pueden continuar aportando valor durante la pandemia; y tras ella, lo esencial es no perder el ritmo y buscar nuevas soluciones.

Dele poder a su equipo para buscar nuevas formas y flujos de trabajo, facilitale el cambio y reconocé su valor durante todo el periodo.

Como líder, deberás saber entender los cambios y darles facilidades para implantarlos. El “siempre se ha hecho así” debe salir por la ventana.

El mayor error es creer que como líder solo debés sortear la crisis: es necesario estar ahí también cuando termine. Establecé objetivos a corto, medio y largo plazo; y animá a tu equipo a luchar por ellos.

Si no saben por qué luchan, seguramente desistan o solo calienten la silla. Ser líder implica estar en los momentos difíciles y superarlos con un equipo motivado y comprometido.

Un consejo que se puede llevar a cabo es dedicar 30 minutos a la semana con el equipo para planificar los próximos desafíos que se encontrarán en el camino y qué soluciones pueden aportar en conjunto para solventarlos.

Nunca ha sido fácil ser líder. Pero este 2021 es el momento de poner en práctica todos los conocimientos para capitanear un buen equipo.

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